Alsacia, entre viñedos y pueblos de cuento
De Strasbourg a Colmar, a lo largo de la ruta del vino, Alsacia combina influencias francesas y germánicas: casas con entramado de madera, grands crus, una gastronomía generosa y, en invierno, los mercados de Navidad más famosos de Francia.
Desde la primera idea hasta la última velada, componemos su viaje a mano y permanecemos a su alcance en todo momento.
A lo largo de la ruta del vino
Strasbourg
La catedral gótica y su reloj astronómico, los canales de La Petite France y el Parlamento Europeo: una ciudad a la vez histórica y cosmopolita.
Colmar
Canales floridos y casas con entramado de madera en tonos pastel le valen a su casco antiguo el apodo de “Pequeña Venecia”, la ciudad más pintoresca de Alsacia.
Riquewihr
Un pueblo medieval amurallado rodeado de viñedos grand cru, entre los más bellos de Francia.

Route des Vins
170 km de Marlenheim a Thann, jalonados de pueblos vinícolas, propiedades familiares y bodegas de degustación.
Haut-Koenigsbourg
Una fortaleza medieval restaurada, encaramada a 800 m, con amplias vistas sobre la llanura de Alsacia y la Selva Negra.
Eguisheim
La cuna del vino de Alsacia, construida en círculos concéntricos en torno a su castillo: florida, íntima y atemporal.

Los mercados de Navidad
En diciembre, Alsacia se convierte en un cuento de hadas. Strasbourg, el mercado de Navidad más antiguo de Francia, Colmar y los pueblos vinícolas se iluminan con chalés de madera, vino caliente y artesanía. Organizamos paseos al caer la noche, lejos del bullicio del día, y una estancia en el corazón de las iluminaciones.
El arte de vivir alsaciano
En la encrucijada de Francia y Alemania
Pocas regiones poseen una identidad tan singular. Durante siglos, Alsacia pasó de Francia a Alemania, y de esta historia ha conservado una mezcla única: casas con entramado de madera y balcones floridos, un dialecto germánico y el art de vivre francés, tradiciones navideñas y gastronomía Michelin.
Es esta doble cultura la que confiere a Alsacia su carácter de cuento de hadas y hace que cada pueblo, cada winstub y cada mercado se sientan como en ningún otro lugar de Francia.
Cada estación, una Alsacia distinta
- Primavera · abril–junioLuz suave, viñedos que reverdecen y pueblos floridos, antes de la afluencia del verano.
- Otoño · septiembre–octubreLa vendimia, las viñas doradas y las fiestas del vino: el momento más bello de la ruta del vino.
- Invierno · diciembreLos célebres mercados de Navidad iluminan las ciudades, Alsacia en su versión más mágica.
“Alsacia, donde cada pueblo parece un cuadro.”
Alsacia en imágenes







